a violencia institucional son los abusos cometidos por “agentes del Estado”, es decir, todas aquellas personas que representan o actúan en nombre del gobierno para garantizar el cumplimiento de las leyes, asegurar el bienestar común, y organizar y administrar los servicios públicos que los ciudadanos necesitan. Entre estos agentes se encuentran, por ejemplo:
- Policías y fuerzas de seguridad: encargadas de mantener el orden público y hacer cumplir la ley.
- Jueces y fiscales: responsables de impartir justicia y tomar decisiones legales.
- Funcionarias y funcionarios públicos: que trabajan en instituciones del gobierno para gestionar recursos y servicios.
- Ministros o presidentes: quienes toman decisiones políticas y dirigen el país.
La violencia institucional ocurre cuando se limita la libertad o autonomía de las personas, y puede tomar varias formas, como violencia física, psicológica, económica, sexual o de género. También incluye abusos como torturas, tratos crueles, detenciones arbitrarias o la negación de atención médica y sanitaria, entre otros.
Todo lo anterior implica violaciones de los derechos humanos y de los derechos fundamentales:
- Derechos Humanos (DDHH): Son derechos universales, inherentes a todas las personas solo por ser seres humanos, sin importar su país, cultura o religión. Estos derechos están protegidos internacionalmente por tratados y organismos internacionales. Su base legal es la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) de la ONU.
- Derechos Fundamentales: Son derechos esenciales que las personas necesitan para vivir dignamente. Su base legal son las constituciones nacionales de cada país. En Chile, estos están establecidos principalmente en el artículo 19 de la Constitución de 1980.
La mayoría de los derechos fundamentales son similares a los derechos humanos, pero son específicos de acuerdo con la legislación interna de cada país. Por ejemplo, derecho fundamental en Chile que no se considera un derecho humano es el derecho de propiedad.
Hablar de violencia institucional es fundamental porque:
- La violencia institucional representa una grave violación de Derechos Humanos y Derechos Fundamentales, como la integridad física, la libertad, y la seguridad personal.
- Es importante visibilizar esta violencia para garantizar que las víctimas tengan acceso a justicia, reparación y atención adecuada.
Identificar y erradicar la violencia institucional es crucial para fortalecer el respeto al Estado de Derecho y la protección de los Derechos Humanos y Derechos Fundamentales de las personas, elementos clave en una democracia saludable.
Las consecuencias de la violencia institucional son profundas y diversas, tanto a nivel individual como colectivo:
- Consecuencias físicas y psicológicas: Las víctimas de violencia institucional pueden sufrir daños físicos graves (como lesiones, tortura o mutilaciones) y consecuencias psicológicas (como estrés postraumático, ansiedad, depresión, miedo crónico, etc.).
- Desconfianza en las instituciones: La violencia institucional puede generar una pérdida de confianza en el Estado, especialmente en las fuerzas de seguridad y el sistema judicial. Esto puede tener efectos negativos sobre el orden social y la cohesión social.
- Ciclo de impunidad: Cuando no se reconoce ni se sanciona adecuadamente la violencia institucional, se fomenta un ciclo de impunidad que puede perpetuar abusos y nuevas violaciones de derechos humanos.
- Estigmatización y marginalización: Las víctimas de violencia institucional, especialmente aquellas que pertenecen a grupos vulnerables (como minorías o movimientos sociales), pueden enfrentar discriminación y exclusión social, lo que agrava sus situaciones de vulnerabilidad.
En Chile, puedes denunciar una violación de derechos humanos a través de diversas instituciones. Algunas de las principales son:
1.- Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH): Es una entidad autónoma encargada de la promoción y protección de los derechos humanos en el país. Puedes presentar una denuncia directamente en su página web o en sus oficinas.
- Página web: www.indh.cl
- Teléfonos: +56 2 2574 4800 / +56 9 9735 0334
2.- Ministerio Público (Fiscalía Nacional): Si se trata de un crimen que involucra violaciones a derechos humanos, puedes presentar la denuncia en cualquier fiscalía de tu región.
3.- Defensoría Penal Pública: Si la violación de derechos humanos tiene que ver con el derecho a un juicio justo o situaciones que involucren la defensa penal, puedes acudir a esta institución.
4.- Carabineros de Chile o Policía de Investigaciones (PDI): Si la violación involucra hechos delictivos o si te encuentras en una situación de urgencia, puedes acudir a estas fuerzas de orden y seguridad.
5.- Organizaciones no gubernamentales (ONGs): Diversas organizaciones como Amnistía Internacional Chile o Human Rights Watch también pueden ser un canal para denunciar violaciones de derechos humanos y recibir apoyo en la denuncia.
Es importante que al realizar una denuncia tengas claro el contexto y los hechos, y, en caso de ser necesario, contar con testigos o pruebas que respalden tu denuncia.