Práctica sexual segura se refiere a la manera de tener relaciones sexuales de forma responsable para proteger la salud física, emocional y psicológica de las personas involucradas. Esto implica tomar medidas para prevenir riesgos como embarazos no deseados o no planificados e infecciones de transmisión sexual (ITS), tales como el VIH, herpes, sífilis, entre otras.
Para que la práctica sexual sea segura, es importante:
Hablar sobre práctica sexual segura es clave para proteger nuestra salud y bienestar. En Chile, casi el 70% de las y los jóvenes ya ha tenido relaciones sexuales. Esto demuestra lo importante que es contar con información clara sobre cómo protegerse desde la adolescencia.
Cada día, más de un millón de personas contraen una infección de transmisión sexual (ITS), y este dato refleja la urgencia de hablar de prevención. En Chile, hemos visto un aumento alarmante de enfermedades como la sífilis, que aumentó un 65% entre 2010 y 2019. Estos datos refuerzan la importancia de que las personas jóvenes se informen y se protejan de los riesgos.
En Chile se ha evidenciado que solo el 34% de los hombres y el 39% de las mujeres entre 18 y 29 años hablaron sobre cómo evitar las infecciones de transmisión sexual (ITS) antes de su primera relación sexual. Esta falta de comunicación aumenta los riesgos, ya que, al no hablar sobre prevención, se asumen riesgos innecesarios.
Conversar sobre práctica sexual segura no solo promueve el uso de métodos anticonceptivos y la protección contra ITS, sino que también fomenta relaciones más responsables, respetuosas y equilibradas. Promover estos diálogos ayuda a prevenir embarazos no deseados, infecciones y, lo más importante, nos protege de caer en relaciones sexuales no deseadas o peligrosas.
Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) son enfermedades que se pueden contagiar al tener relaciones sexuales sin protección (vaginales, orales o anales), por contacto con fluidos o heridas. Algunas también pueden transmitirse desde madre al bebé durante el embarazo o parto.
De las ITS más comunes, algunas se pueden curar, como la sífilis, gonorrea, clamidia y tricomoniasis. Otras, como el VIH, herpes y virus del papiloma humano (VPH), no tienen cura, pero se pueden controlar con tratamiento.
Estas infecciones pueden presentar una amplia variedad de síntomas y signos que varían según el tipo de infección y la persona afectada. A continuación, se resumen los síntomas y signos más comunes que debes observar y tener en cuenta para detectar posibles ITS:
Si tienes actividad sexual, incluso utilizando métodos anticonceptivos y barreras como los preservativos (condones), es fundamental estar alerta a estos síntomas y signos y realizarte chequeos regulares, incluso si tienes una pareja única. Esto es porque algunas ITS pueden ser asintomáticas o presentar síntomas leves que podrían pasar desapercibidos.
Para prevenir las infecciones de transmisión sexual (ITS), es fundamental adoptar medidas tanto individuales como sociales. Algunas de las formas más efectivas de prevención son:
En Chile, la Ley 20.418 exige que el sistema público de salud garantice el acceso a métodos anticonceptivos de forma gratuita, así como también la entrega de información clara, completa y confidencial sobre regulación de la fertilidad
A continuación, se señalan lugares donde puedes encontrar métodos anticonceptivos gratuitos o a bajo costo:
1.-Centros de Salud Primaria (CESFAM, Consultorios Municipales)
2.- Farmacias con convenio CENABAST (red Cenabast)
3.- Farmacias populares municipales
4.- Espacios Amigables para Adolescentes
5.- Páginas oficiales del Gobierno de Chile:
Si necesitas más información puedes acceder al chat del Programa Hablemos de Todo donde te atenderán profesionales que pueden orientarte sobre esta temática.
El orgasmo es el momento más intenso del placer sexual. Suele ocurrir durante la práctica sexual, cuando la excitación llega a su punto más alto y el cuerpo libera toda esa tensión. Cada persona lo vive de forma distinta, pero suele sentirse como una ola de placer, especialmente en los genitales.
Durante un orgasmo:
Después del orgasmo, los genitales pueden quedar muy sensibles, y muchas personas sienten una sensación de relajación o bienestar, debido a la liberación de endorfinas, sustancia liberada por el cuerpo llamada “hormona de la felicidad”.
La mayoría de los orgasmos ocurren por la estimulación de los genitales, ya sea en la masturbación o durante relaciones sexuales. Algunas personas pueden tener orgasmos fácilmente, otras necesitan más tiempo o estímulos específicos. Y hay quienes no logran tenerlos, lo que también es válido. Si esto genera preocupación, puedes ingresar al chat del programa Hablemos de Todo y consultar con un o una profesional, ya que existen tratamientos para ayudar en esos casos.
La «virginidad» es un concepto social y cultural, no médico, que se relaciona con la práctica sexual. No existe una definición científica ni biológica clara sobre lo que significa «ser virgen». En general, se usa para describir a una persona que no ha tenido relaciones sexuales, es decir, que no ha iniciado su vida sexual, aunque esto puede variar según lo que cada persona entienda por “relación sexual” o “práctica sexual”.
Un ejemplo común es la creencia de que el himen, una membrana delgada ubicada en la entrada de la vagina, sirve como prueba de virginidad en mujeres. Sin embargo, el himen puede estirarse o romperse por muchas razones que no tienen relación con el sexo, como hacer deporte, andar en bicicleta, bailar o usar tampones. Además, algunas personas nacen sin himen.
En el caso de los hombres, no existe ningún indicador físico que demuestre si han tenido o no relaciones sexuales. Esto refuerza la idea de que la virginidad no puede medirse ni comprobarse de forma médica.
