La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) es la decisión consciente de finalizar un embarazo dentro del marco legal vigente. En Chile, esto solo está permitido en tres situaciones específicas, conocidas como causales:
Hablar de forma clara, respetuosa y con información confiable sobre la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) permite acceder a servicios de salud seguros y tomar decisiones informadas sobre derechos sexuales y reproductivos.
Los embarazos no planificados en la adolescencia son un fenómeno que sigue presente a nivel mundial por la falta de educación sexual, el acceso limitado a anticonceptivos y la vulnerabilidad social. Prevenirlo es relevante porque ayuda a proteger la salud de las y los jóvenes, a apoyar su continuidad educativa y evitar ciclos de pobreza que afectan su futuro y el de sus familias.
Según la OMS, el aborto es la interrupción de un embarazo después de la implantación del huevo fecundado en el útero y antes de que el feto tenga la capacidad de sobrevivir fuera de él. Esta interrupción puede ser:
IMPORTANTE: Un aborto no seguro es aquel que se realiza sin cumplir condiciones médicas adecuadas y/o por personas sin la capacitación necesaria. Puede provocar complicaciones como infecciones, hemorragias severas, infertilidad e incluso la muerte.
El aborto inseguro es una de las principales causas de mortalidad materna en el mundo, especialmente en contextos donde el aborto está restringido legalmente o no existen servicios de salud accesibles y seguros.
Fuera de las tres causales permitidas por la ley chilena, el aborto es considerado un delito y puede ser sancionado penalmente. Sin embargo, las personas que no pueden pagar un aborto en condiciones seguras, que no conocen sus derechos y deberes, o que temen el estigma social, pueden recurrir a prácticas clandestinas, las cuales, en muchas ocasiones, son realizadas en condiciones inseguras. Además, la existencia de barreras como la objeción de conciencia institucional o personal puede dificultar aún más el acceso a servicios legales y seguros.
La objeción de conciencia es el derecho que tienen algunos profesionales de salud a abstenerse de participar en la interrupción del embarazo por motivos personales, éticos o religiosos.
En Chile, hay miles de funcionarios del sistema público que han declarado ser objetores de conciencia. Esto puede generar demoras o dificultades para acceder a un procedimiento de aborto seguro, a pesar de que la persona gestante cumpla con alguna de las tres causales legales.
Toda persona gestante que cumple con alguna de las tres causales tiene derecho a:
