La actividad física es cualquier movimiento del cuerpo que implique gasto de energía, como caminar, bailar o practicar algún deporte. Cuando ese movimiento se realiza de forma planificada, estructurada y repetitiva, con un objetivo claro, por ejemplo, mejorar la resistencia o la fuerza, se llama ejercicio físico. Por otro lado, la recreación se refiere a actividades voluntarias y placenteras que se hacen en el tiempo libre por diversión, como caminar, bailar, jugar, un taller artístico o la exploración al aire libre.
Ambas son fundamentales porque contribuyen a la salud física, mental y emocional. Mejoran el ánimo, reducen el estrés, fortalecen relaciones sociales y ayudan a mantener un estilo de vida activo y equilibrado, aportando al desarrollo integral y la calidad de vida.
Hablar de actividad física y recreación es clave porque permite visibilizar su impacto positivo en la salud física, mental y social, especialmente entre adolescentes. Sin embargo, solo 1 de cada 10 jóvenes en Chile cumple con las recomendaciones mínimas de actividad física diaria.
Estudios han demostrado que estar activos y activas mejoras el rendimiento académico, la capacidad de concentración y la autoestima. También permite reducir factores de riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes o la obesidad, y ayuda a prevenir síntomas como el estrés, la ansiedad y la depresión.
Además, es necesario tomar conciencia sobre las barreras que impiden que muchas y muchos jóvenes accedan a estas actividades: desigualdad, falta de espacios, presión académica o exceso de pantallas. Promover estos temas abre la puerta a generar cambios desde lo personal, familiar, escolar y comunitario.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que niños, niñas y adolescentes realicen al menos 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada o vigorosa, incorporando ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento muscular al menos 3 veces por semana.
Practicar actividad física y realizar actividades recreativas de forma constante aporta múltiples beneficios:
Jóvenes con mejor condición física obtienen mejores resultados académicos, especialmente en matemáticas. Además, estas actividades fortalecen la autoestima y fomentan una vida social más activa.
Llevar un estilo de vida sedentario, es decir, pasar mucho tiempo sin moverse, puede afectar negativamente tu cuerpo y tu mente. Algunas consecuencias comunes son:
No necesitas un gimnasio o mucho dinero para moverte más. Algunas ideas simples son:
Elige actividades que disfrutes y puedas repetir con gusto. Lo importante es moverse, aunque sea un poco, todos los días.
